La pandemia y el encierro ha afectado la salud mental de las chilenas y chilenos. Y a pesar de que el insomnio y la dificultad por conciliar el sueño son las principales problemas que preocupan a nivel nacional, las consultas psicológicas por trastornos de ansiedad y problemas asociados al estado anímico alcanzaron un 58% según cifras de Psicología Chile.

“El encierro prolongado y la incertidumbre yendo hacia adelante, tanto en términos del avance o retroceso de las restricciones sanitarias como en las condiciones laborales y sociales han afectado mucho a las personas que están viviendo en un estado prolongado de alerta que genera un desgaste significativo“, comentó Andrea Trincado, psicóloga y fundadora de la plataforma de consultas en línea.

En esta misma línea, las crisis de pánico o angustia alcanzaron un 7% de las consultas durante el mes de septiembre, seguido de los trastornos del sueño con el 5%.

Así, estos cuadros de ansiedad que se desencadenan en personas de todas las edades y de todos los estratos sociales, se manifiestan en sentimientos de preocupación por situaciones que están próximas a ocurrir y que tienen que ver con lo que se espera como resultado.

De esta manera, “los trastornos de ansiedad gatillan el consumo de alcohol, tabaco, azúcar y carbohidratos y además modifican los patrones del sueño-vigilia, causando insomnio“, agregó la experta.

Por lo que recomendó “una dieta saludable y equilibrada, sin grasas saturadas en exceso, azúcares refinados y carbohidratos, aumentar el consumo de frutas y verduras frescas, mantenerse hidratado, evitar hábitos de vicios como el tabaquismo y sedentarismo y dormir la cantidad de horas recomendadas son todos elementos que, en su conjunto, ayudan a disminuir la sensación de ansiedad“.

Además, aclaró que es fundamental “contar con una rutina predecible y ‘controlada’, donde las personas puedan anticipar qué va a suceder y ajustar sus expectativas a lo que sucederá y así sentir que sus emociones están reguladas”.